Un laberinto perfecto, y luego imperfecto
Se excava con backtracking: desde la entrada, avanzar a una celda sin visitar al azar y, si no queda ninguna, retroceder. Sale un laberinto perfecto, con un solo camino entre dos puntos cualesquiera.
Perfecto es aburrido: no hay atajos ni decisiones. Así que después se abren algunos callejones para crear bucles. Al principio, casi uno de cada cinco; en los niveles altos, menos de uno de cada diez, y perderse sale más caro.
Luis María González Gordon



